
Un palacio exuberante conocido como el Versalles vienés. Fue el emperador Maximiliano II quien lo hizo construir en 1559, pero fue María Teresa, la hija de Carlos VI, quien convirtió el palacio en residencia de verano de los Habsburgo. El color amarillento de su fachada es una clara seña de identidad de la monarquía austriaca, ya que hasta el siglo XX era la –marca– de todos los edificios oficiales de los Habsburgo.

Estos aposentos con la nada despreciable cifra de 1442 habitaciones, con sus jardines, fuentes, laberintos, y sus pistas para pasear, han sido escenario de importantes acontecimientos mundiales: Aquí se reunieron los presidentes ruso y americano (Kennedy y kruchef), el 4 de Junio de 1961 en un momento álgido de la guerra fría. También fue testigo y receptor de los desfiles de los ejércitos de Napoleón, y de Hitler. Acogió a los soberanos británicos, rusos, y austriacos durante sus cumbres y congresos.

La fuente de Neptuno.


Uno de los palacios más grandes, bellos, e importantes del mundo. Residencia habitual de la emperatriz Sissi

Schönbrunn significa: Bellas aguas.

El palacio de Schönbrunn, es uno de los principales edificios históricos y culturales de Austria, ha aparecido en documentales y films cinematográficos.




